InspireU Mayo 6, 2016 0

La Historia de Dawa

Esta es una historia que comienza el 25 de abril de 2015, la historia de Dawa y su familia. Una historia de corazones rotos, pero de esperanzas y coraje.

Al norte de Katmandú en el pueblo de Langtang (3430m), vive Dawa, su esposa Targen y sus dos hijos. Después de muchos años de duro trabajo y esfuerzo, construyeron su maravillosa casa donde solían hospedar a los excursionistas que visitaban el paraíso mágico del Parque Nacional Langtang en el Himalaya. Ahora, más de un año después del terremoto, su casa se ve así …

What is left from Dawa's house

El 25 de abril de 2015 a las 12:00 p.m. Dawa estaba de camino a su casa en Langtang. Él regresaba de visitar a su hijo en Katmandú. Su hijo está estudiando en Katmandú, esponsorizado por una familia estadounidense. Dawa estaba dentro del autobús local en Trisuli cuando comenzó el terremoto. Después de 50 segundos de terrible pánico, muchos deslizamientos de tierra bloquean el camino, el autobús no puede continuar el viaje. Dawa, no puede contactar a su esposa e hija que están en  casa. Empieza caminando desesperadamente hacia Dhunche, pasando por Syaprubesi (inicio del clásico trekking hacia Langtang) donde se encuentra un puesto del ejército. Después de horas de caminata, llega a Dhunche (1960m) por la tarde-noche y mientras espera, trata de dormir antes de unirse al helicóptero del ejército que volará a primera hora de la mañana a la aldea de Langtang.

Targen, la esposa de Dawa, está con su hija en casa cuando ocurre el terremoto. Ella siente la sacudida y al mismo tiempo ve que su casa se derrumba. Grandes piedras están rodando desde la cima de la montaña. Sin dudarlo, corre con su hija entre sus brazos y busca refugio debajo de la gran piedra que está debajo de su casa. Esta piedra salvará sus vidas. Ella lo describe ahora (un año después) como si todo hubiera sucedido hace unos días, viendo a la gente a su alrededor caer por el acantilado, golpeados por inmensas piedras a ambos lados. Mientras tanto, la roca protege tanto a ella como a su hija. El pánico y el trauma vividos permanecerán registrados en sus mentes para siempre.

Mientras tanto, Dawa está en Dhunche sin poder dormir, perturbado por constantes réplicas. Con su familia en su pensamiento, sube al helicóptero por la mañana del 26 de abril y aterriza en lo que queda de la aldea de Langtang.

La devastación es total. Muertes y lágrimas desbordan el valle. Dawa se centra en encontrar a su familia y comienza a caminar sobre el deslizamiento de tierra que cubre todo el pueblo Langtang para llegar a su casa, que está al otro lado del pueblo.

Dawa lucha, superando todos los obstáculos en el camino. Las rocas son enormes y hay tragedia en cada paso. Está concentrado en encontrar a su familia, no hay tiempo para pensar, no hay tiempo para parar.

Una vez que llega a su casa, no puede creer lo que ven sus ojos; no hay nada más que piedras en el suelo. No hay señales de su familia, solo cuerpos a su alrededor. Familia, vecinos, amigos, turistas… cuerpos bajo las rocas, por el acantilado…

Intentando controlar su desesperación, Dawa recuerda que desde el helicóptero, durante el vuelo, pudo ver que había gente en Goratabela (3030m). Un puesto en el que hay un puesto del ejército a aproximadamente 1 hora de su casa en dirección de descenso. Dawa corre todo lo que puede, saltando piedras, sorteando obstáculos y superando réplicas que agitan el área cada pocos minutos.

En Goratabela, finalmente encuentra a su esposa y a su hija. La mayoría de los supervivientes del área están allí. El panorama es desolador. Dawa se siente aliviado y feliz de haber encontrado a su familia. Pero su corazón está llorando. Se dá cuenta de quién falta, quién ha muerto; amigos, familiares, vecinos … la gente tiene miedo.

Pasan 4 días en Goratabela. Todos los días y noches reza para que ninguna de las réplicas les traiga otro derrumbe, más sangre, más tragedia … Las noches son frías y todos los días llueve.

Después de 4 días se trasladan caminando a Kenjing Gompa a buscar refugio. Situado a una altura de 3830 metros, Kenjing es el último pueblo al final del valle de Langtang. El pueblo ha sido enormemente afectado por el terremoto, destruyendo muchas casas construidas con piedras. La calidad de muchos edificios no pudo resistir la gran sacudida y se derrumbaron. Dawa y su familia permanecen en Kenjing durante aproximadamente 6 días esperando que el helicóptero los evacue. Todos se ayudan mutuamente y se mantienen lo más fuertes posible. Llorando la muerte de todos sus amigos, familiares y turistas y ayudando en todo lo que pueden.

Después de seis días en Kenjing, finalmente son evacuados en helicóptero al campamento de Swayambhunath, donde permanecerán durante casi un año.

Las condiciones del campamento son realmente pobres. La familia de Dawa ha estado viviendo bajo una carpa de lona durante casi un año. La familia obtiene una olla para cocinar, un plato y una taza para cada uno de ellos. Las ONG también les proporcionan mucha comida durante los primeros meses.

Pero pronto el gobierno de Nepal y las ONG se olvidarán mientras la situación sigue siendo la misma. La poca del monzón golpea Nepal durante el verano y el invierno es duro y frío. Están pensando en volver a casa, pero las condiciones lo impiden.

El camino en el valle de Langtang ha desaparecido; está bloqueado por deslizamientos de tierra cada pocos metros, no tienen casa y es muy difícil vencer las lluvias del monzón y el invierno en Langtang sin un refugio. Por lo tanto, se quedan en Katmandú, pero la ayuda es escasa. Katmandú es demasiado caro y su dinero se está agotando. Así que deciden mudarse a Langtang a principios de la primavera de 2016. El clima es más suave y juntan todas las pertenencias restantes y comienzan a tratar de reconstruir lo que queda de su casa.

Cuando se mudaron a Langatng, permanecieron cerca de 2 meses en Kenjing. La gran mayoría de la población de Langtang y Kenjing fueron evacuados después del terremoto y todos volvieron a sus casas durante la primavera de 2016, un año después.

En mayo de 2016, cuando los tres (Deborah, Dylan y Berta) decidimos ir de trekking a Langtang, llegamos a un panorama que nos hace sentir como si el gran terremoto que sacudió el valle de Langtang hace un año, hubiera sucedido solo hace unas pocas semanas.

Muchas de los hogares y hostales están siendo reconstruidas en estos momentos en los que visitamos el valle. El clima es adecuado y la gente ha regresado. Aunque cada pocos metros tenemos que superar grandes deslizamientos de tierra, el camino ahora está accesible. El paisaje ha cambiado desde la última vez que visité Langtang en 2014. Pero la magia sigue siendo la misma.

Encontramos a Dawa y nos quedamos con él un par de días. Acaban de regresar de Kenjing, después de permanecer allí durante 2 meses y se dirigen a lo que queda de su casa después de las pujas (rituales de oraciones budistas) que les darán protección y bendiciones para los próximos años.

La casa de Dawa ha permanecido destruida después del terremoto. El 26 de mayo de 2016 comenzamos a trabajar con él para hacer espacio y quitar todas las piedras de lo que queda de la casa. Encontrar la base de la casa es la forma de reconstruirla lentamente cuando tengan oportunidad y dinero para ello. También limpiamos y hacemos espacio en el interior de la lona que han colocado como refugio. Construimos una cocina acogedora donde estarán viviendo por el momento; dispuestos a reconstruir tan pronto como puedan.

 

Nosotros, un grupo de amigos que vivimos en Nepal o que venimos a Nepal con frecuencia, que somos amigos de Dawa y su familia, y que han experimentado el terremoto, hemos decidido unir esfuerzos para ayudar y apoyar a la familia de Dawa y a la casa de Dawa. Y trataremos de ayudarlos a reconstruir su casa.

Están planeando una casa de un piso, simple y pequeña, pero lo suficientemente grande como para albergar a 3 huéspedes y turistas; su único ingreso posible.

Estamos decididos a ayudar, y cualquiera que esté conmovido por esta historia y quiera participar, estaremos encantados de explicar cómo ayudar a esta increíble familia.

 

 

*Todas las imágenes que se muestran en este artículo tienen derechos de autor y son propiedad de Berta Navarro, excepto la debidamente indicada de Katmandú.

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